| 1 cuota de $7.000,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $7.000,00 |
| 2 cuotas de $4.141,90 | Total $8.283,80 | |
| 3 cuotas de $2.824,03 | Total $8.472,10 | |
| 6 cuotas de $1.543,62 | Total $9.261,70 | |
| 9 cuotas de $1.092,08 | Total $9.828,70 | |
| 12 cuotas de $865,67 | Total $10.388,00 | |
| 24 cuotas de $621,28 | Total $14.910,70 |
| 3 cuotas de $2.982,70 | Total $8.948,10 | |
| 6 cuotas de $1.642,67 | Total $9.856,00 |
| 3 cuotas de $3.013,73 | Total $9.041,20 | |
| 6 cuotas de $1.654,45 | Total $9.926,70 | |
| 9 cuotas de $1.237,99 | Total $11.141,90 | |
| 12 cuotas de $1.013,89 | Total $12.166,70 |
| 18 cuotas de $705,56 | Total $12.700,10 |
| 1 cuota de $7.000,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $7.000,00 |
| 3 cuotas de $2.902,20 | Total $8.706,60 | |
| 6 cuotas de $1.559,02 | Total $9.354,10 | |
| 12 cuotas de $907,14 | Total $10.885,70 |
| 2 cuotas de $4.238,50 | Total $8.477,00 |
| 9 cuotas de $1.134,78 | Total $10.213,00 |
| 1 cuota de $7.000,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $7.000,00 |
Me iba a llamar chica de paja, hasta que te reíste y desataste un infierno
Poesía: sáfica
Sinopsis:
Una voz joven atraviesa su propia historia como quien cruza un campo en llamas: con miedo, con ternura, con una fuerza que no sabía que tenía. La autora recorre su infancia, sus primeros amores, la identidad que se abre paso y las heridas que deja crecer, mientras descubre que incluso la fragilidad puede ser un refugio. “Soy una chica de paja... y me convierto en huracán”, escribe, y ese gesto resume su viaje: arder para poder nombrarse.
A lo largo del libro, la narradora se enfrenta al deseo, a la pérdida, a la violencia que marca los cuerpos feminizados, pero también a la belleza de resistir juntas. Cada poema es una escena, un latido, un pequeño acto de memoria que se niega a apagarse. Lo íntimo se vuelve político, lo cotidiano se vuelve épico, y lo personal se transforma en un jardín de jazmines que crece incluso sobre la ceniza. Este libro es la historia de una voz que aprendió a no callarse.
